Las metas se cumplen, el propósito se vive
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 Las metas se cumplen, el propósito se vive. A los 27 años me dije “ya está, me puedo morir ahora. No tengo nada más que hacer aquí”. Fue una frase que se quedó grabada en aquel momento. Al decirme “me puedo morir”, era como si llegara al final de una carrera muy larga.

No quería nada más en ese momento, tenía ya todo – todo para mi era lo que mi cuerpo y espíritu pedía -. En su momento lo más importante era vivir en pareja. Vivía con una súper mujer, pasábamos mucho tiempo juntos en un espacio pequeño con todo el arte del mundo (te mando un abrazo muy grande). Vivía de lo que me apasionaba: la fotografía (experimenta un curso de fotografía en Sevilla espectacular), era puro placer.

Había logrado todos los puntos de mi lista: hablar otro idioma y comprar todo lo que mi flipaba, en mi caso se resumía a cosas de nuevas tecnologías y de música. Ni coche, ni castillos, ni viajes.

Las metas se cumplen, el propósito se vive. Me apasionaba quedarme en mi casa, era mi templo/laboratorio. Estudiaba, investigaba, jugaba y rehacía mi propio mundo interior (mejorando mi percepción de la vida), sin olvidar que vivía en Sevilla (una pasada de ciudad con su gente). Al día de hoy sigo de cierta manera con ese estilo de vida. Me apasiona la investigación y el crecimiento interno, pero a la vez comprendo más el “para qué” estoy aquí.

Te suelen contar que en la vida uno debe tener metas y sueños. Que tienes que luchar por ellos y realizarlos. Pues todo depende, cuando cumplí todas mis metas y sueños volví a la casilla del inicio.

¿Qué es una meta?

Defino la meta como una ilusión de la mente para motivarte en el camino. Es como el burro que lleva una zanahoria colgando delante de sus ojos para poner su mecanismo físico en marcha. Los que controlan el burro saben lo que hacen pero el burro no.

Las metas se cumplen, el propósito se vive. Lo siento por decirte eso pero la gran mayoría de nosotros somos de los burros. Tenemos casi todos metas, es nuestra principal motivación para vivir.  Una pareja, dinero, viajes, vacaciones, dormir, ir a “tal” sitio, un coche, una moto, una empresa, una TV,entre otras cosas.  Hay que vivirlas, mejor dicho, debes poner todo tu esfuerzo en ellas y alcanzar todas estas zanahorias (metas) lo antes posible.

¿Por qué tengo que cumplir mis metas si son ilusiones?

Porque básicamente es la forma que usará tu mente inconsciente para comunicarse con tu mente consciente y provocar el despertar de tu propósito. Es decir pasando por todas esas etapas vivirás experiencias de las cuales aprenderás lecciones y crecerás como persona.

 Pero… ¡Yo no tengo metas!

¡Claro que si! Considéralas deseos, anhelos, sueños. Si pudieras vivir todo lo que quisieras ¿qué pedirías? ¿qué te gustaría vivir? Todos tenemos deseos y anhelos. Hemos sido programados desde la niñez así.

-“Vale entiendo,entonces para mi sería tener mi propia casa y una familia”.
-Muy bien, ahora respóndeme por favor a las preguntas siguientes: ¿qué haces al respecto? es decir ¿cuál es tu plan de acción para conseguir lo que te has propuesto vivir?.

Verás que hay mucha gente se pierde en el camino y se conforma por vivir lo que la vida le propone y no lo que ellos mismos se proponen.

¿Yo puedo conseguir todo?

Claro que si, pero todo tiene un costo. Se le llama esfuerzo, trabajo, y sobre todo, debemos comprender la mecánica del universo. De otra manera podrías pasar toda una vida esperando que las cosas te lleguen y morirte sin ellas (he conocido más de uno así).

Crecí con una percepción del mundo interno un poco distinta a la “normalidad” (Leer: Persona Altamente Sensible). Por lo tanto cualquier experiencia que experimentaba me la llevaba constantemente a un conflicto emocional interno. Es algo fantástico y a la vez bastante complicado, no es fácil vivirlo aquí en el mundo moderno. Mis metas eran sobre todo anhelos por vivir estados emocionales muy concretos (lo comprendí después). Todo lo que me proponía era simplemente para conectar con una emoción. Al no vivir las emociones que anhelaba, pasaba directamente al campo opuesto (malestar y depresión) era bastante radical.

¿Es agotador? si.

¿Es útil ? depende.

¿Te ha ayudado ser así ? de una cierta manera si.

Gracias a estas grandes decaídas emocionales he tenido que ponerme en marcha a una edad muy temprana para lograr cualquier cosa que me proponía, justamente para sentirme bien, de otra manera terminaba en el pozo.

Las metas se cumplen, el propósito se vive. Lograr metas es una fantasía. Nuestra única meta en esta vida es “morir”. Sabemos que va a pasar y nadie se prepara para ese momento, alucinante ¿no? Hagas lo que hagas y tengas lo que tengas, tu meta final es desaparecer de aquí.

¿Si me voy a morir de qué sirve vivir y alcanzar mis metas?

Aquí llegas a la pregunta que me hacía de chico. Si al final no morimos todos ¿para qué vivir cualquier cosa?

Tuve muchos momentos largos de vacíos. Es decir, me dejaba llevar completamente, desesperado por comprender el por qué y el para qué. Por más que hiciera cosas nuevas, tarde o temprano todo iba un día a desaparecer; no vamos a morir de todas formas. Es cierto, pero mientras que llegue ese momento el tiempo pasa y debes hacer que ese viaje sea más agradable.

Cuando te das cuenta que cumplir metas es un trozo pequeño del pastel, querrás pasar a otro nivel.

Muchas personas viven de meta en meta y viven felices. También existen otros que se dejen llevar y pueden aparentar estar alegres, pero carecen de independencia, están siempre dependiendo de alguien o algo para que su mundo se sostenga. De todas formas que estés en un bando u otro, la meta final es morirse.

las metas se cumplen, el propósito se vive: Mas allá de las metas, el propósito

En mi caso al quedarme sin nada más que cumplir me encontré en modo “decaida” y entré en un proceso de dejadez. Toda mi gente (pareja, amigos, familia etc.) me decían que en el mundo habían muchas más cosas por hacer y que iba encontrar algo. Pero para mi era más que suficiente, venía de tan lejos (emocionalmente hablando) que me daba todo lo mismo (Leer: cómo superar el abandono emocional). No era una depresión, era más bien como un estado de “vacío interno” al encontrarme teniéndolo todo.

Ya tenía mi lista de deseos más que completa. Hasta ahora todas las personas que me rodean siguen intentando cumplir sus metas y sueños. Cuando logran una, pasan a la siguiente. En mi caso todo estaba ya cumplido.

Era el momento de morirme… De una cierta manera pasé por un tipo de muerte. Caí bastante y me entró un tipo de “gripe” que duró su tiempo. Seguía haciendo lo mismo en mi día a día pero vivía con un tipo de “apagón” interno. Suena un poco a víctima pero te aseguro que era todo lo contrario.

Me sentía un cazador de tesoro ancestral que acababa de encontrar la última pieza de su colección.

Terapias para descubrir más tesoros

Me propuse ir a ver un terapeuta para sanar tal vez más cosas que tenía dentro. Recuerdo que su primera frase fue: ¡Estás desconectado! Mis emociones y mi mente estaban desconectadas de mi físico. Me hacia falta enraizar (tener los pies bien anclados en la tierra). Por lo tanto no era capaz de conectar con lo que nos ofrece este fantástico planeta.

Años después entrenando mucho en ese campo conseguí unificar el conjunto y poder simplemente vivir surfeando las diferentes olas del mar.  Ahora no tengo metas, simplemente es un impulso (intuición) para escoger ciertas olas y disfrutar de ellas. La última que escogí fue crear y desarrollar mi propio sistema de hipnosis regresiva, pero antes de saber cómo surfear las olas y para qué deberíamos todos aprender ese sistema, volveremos a algo más práctico.

Las metas se cumplen, el propósito se vive: descubrir tu propósito

Todos, absolutamente todos, tenemos un propósito escondido detrás de nuestros deseos. Lo único es que nadie nos lo ha explicado antes. Andamos como burros intentando comer cada vez más zanahorias y créeme, puede ser agotador (me inflé de comer zanahorias en gran parte de mi vida).

El propósito es algo que estará siempre contigo hasta el final de tus días en este planeta. No es material, es un estado puro de conexión entre lo que hay dentro y fuera de ti. Es decir, lo tienes que sentir (dentro) y expresarlo (fuera) para que él pueda realizarse. Y eso, es un trabajo constante y diario, sin días de vacaciones. Cuando conectas con él, comprenderás.

Mientras tanto compartiré contigo mi percepción.

Cuando tienes una meta, por ejemplo: quieres un coche nuevo. Toda tu atención y ganas por avanzar en la vida se centrarán en conseguir eso. Al tenerlo disfrutarás pero podrás contemplar tal vez que el efecto de placer y satisfacción se queda muy corto y suele desvanecerse a lo largo del tiempo. Pasarás así a otras metas y intentarás lograrlas. Así es la vida que muchos se proponen.

Puedes pasar toda tu vida viviendo así y morirte si haber explorado y conectado con tu potencial (Leer: Entrénate y conecta con tu potencial). Piénsalo, al nacer vienes con nada y ¿al morirte? pues, también. Por lo tanto ¿de qué sirve vivir tus metas?

“Las metas son ilusiones pero ilusiones muy chulas…”

El propósito se encuentra en el trasfondo de eso y estará embellecido por muchas metas pequeñas y otras más grandes. El propósito es la convicción de una dirección o movimiento. Es decir que sentirás la plena certeza que lo que haces, dices y vives será lo correcto. Desde ahí solamente es cuestión de seguir esa línea de trabajo siendo lo más constante posible. Lo estoy haciendo directamente escribiéndote eso. Lo debo hacer y punto.

El propósito va mucho más allá de una simple meta y por su supuesto de ti mismo. Respecto a lo que estoy escribiendo ahora, podríamos encontrar unas metas (tipo: un artículo nuevo, generar más contenido para la web, darme a conocer etc.) pero te lo aseguro, sabiendo la hora que es ahora (las 4 de la mañana) y teniendo un curso que impartiré dentro unas horas, preferiría hacer otras cosas (dormir por ejemplo) ;).

Cuando arrancas tu propósito no hay vuelta atrás. Puedes reprimirte y no hacer lo que todo tu ser te pide, el resultado será rápido, llegará el sufrimiento. Cada uno tiene algo muy marcado más allá de sus deseos. Está siempre contigo. Algunos lo llaman la voz interna, la intuición, el ser de luz… yo lo llamo propósito. Por lo tanto prepara la tabla de surf que vamos a por las olas.

¿Cómo encontrar tu propósito?

Es muy fácil. O lo tienes ya claro desde chico, con algo que siempre te estimula y bien presente, o como la mayoría lo tienes mas enterrado que la raíz de un árbol milenario. Muchas veces nuestro entorno nos limita y nos corta de nuestra tarea principal (Leer: La cárcel de niños). La opción que es para mi la más común para encontrar tu propósito es que debes tachar todas tus metas lo antes posible para darte cuenta que todo es una simple ilusión y arrancar así un motor más grande (tu propósito).

En mi desarrollo pasé por las dos opciones. De joven no aprovecharon para nada mi potencial  y de adulto me fui huyendo tras todas las zanahorias que tenía pendientes por comer. Te recomiendo, si tienes seres a tu cargo apóyalos en todo lo que anhelan para que puedan despertar lo antes posible su propósito. Y en el caso que tengas metas o sueños pendientes debes poner toda tu energía en ellos. Es tu misión de vida, despertarás tu propósito pasando a través de eso.

Las metas se cumplen, el propósito se vive: ¿el propósito es para mi?

Para nada. Pasará a través de ti (recibirás regalos) pero es para todos. Serás solamente un vector conductor para que otros puedan alcanzar otros niveles de consciencia.

¿Quiero ayudar a los demás?

Por favor, antes ayúdate a flipar en tu vida y luego vendrá la ayuda para los demás. He nacido en un familia así. Ayudar a los demás es un regalo espectacular pero más aún si estás encantado con tu propia vida. De otra manera se transformará en tipo de vacío que irás nutriendo a través de la falsa ayuda hacia los otros. Vive tus metas primero, llénate de alegría y bienestar y luego compártelo con otros.

¿Todos tenemos un propósito?

Si, pero la mayoría somos inconscientes y percibimos solamente un fragmento de ese potencial. Existe una mecánica mucho más grande que nuestra propia persona, pero por falta de desarrollo y comprehensión nos quedamos atrapados en una vida donde nuestro potencial no está siendo aprovechado.

Todo es difícil en mi vida, ni siquiera tengo tiempo para mi.

Pues imagínate lo que te queda por hacer. De ahí el concepto interesante de “las zanahorias”. Es vital comerlas justamente para salir del bucle (no puedo, no soy capaz, es difícil, es complicado). Las zanahorias o metas son una fuente de logro bastante potente ya que por cada zanahoria que comas sentirás más convicción aún sobre tu valor por vivir lo que quieres.

Vale y ¿qué pasa con los que ya están viviendo su propósito?

Bienvenido a la otra faceta de la vida. Debes seguir viviéndolo pase lo que pase. Estamos todos jugando en una versión del mundo “modo beta”, el juego real de cada uno no se cumple en su mayoría. Estamos “empaquetados” con tantas ilusiones y mentiras, sobre todo creencias limitantes, que vivir nuestro potencial requiere un esfuerzo tremendo.

Ahora si naces en un entorno “limpio” de cargas (no suele pasar casi nunca) tendrás mucho más probabilidad de crecer con certeza en lo que es tuyo. Si tu entorno te apoya en tus metas y anhelos verdaderos, no te desgastarás tanto en comer zanahorias en la vida. Si estás ya viviendo tu propósito sabrás que es un camino bastante solitario por más que estés rodeado de gente.

El propósito está siempre orientado hacia los demás. Lo considero como un motor dedicado en aportar un plus de consciencia para el mundo. Y así es, somos todos un pack de seres que nos movemos entre metas y propósitos. Mientras antes despiertes y lo pongas en marcha, más rápido tu vida tendrá un sentido más profundo y único.

Las metas se cumplen, el propósito se vive. ¿Y ahora qué?

Primero te recomiendo un PLAN DE ACCIÓN para vivir tus Metas.
Haz una lista de tus deseos por más locos que suenen:

-Hacer un viaje por el mundo.
-Comprarte una casa en una isla.
-Vivir con la pareja ideal.
-Ser millonario.
-Tener hijos.

Luego recapacita y analízate. ¿Cuánto porcentaje le dedicas realmente a hacer que eso llegue a tu vida? Si el ratio es pequeño, te costará mucho más vivirlo. Ahora si le dedicas la energía necesaria y encima la aplica en un método con resultados, prepárate para vivir mucho más de lo que te imaginabas vivir (leer: Cómo transformar tu vida en un juego).

Ahora como lo sabes, las metas son las zanahorias que irás encontrando en el camino. El propósito es algo más importante para tu realización como persona. Absorbe por completo cualquier meta que puedas tener. Será la fuente de tu vitalidad en el caso que conectes con el propósito por supuesto.

PLAN DE ACCIÓN PARA DESPERTAR TU PROPÓSITO

Te recomiendo primero cumplir tu lista de metas. Para mi es vital descartarlas lo antes posible. Recuerda todas son ilusiones. Según todas esas metas cumplidas descubrirás un patrón, como una arquitectura que define el modelo de tus metas. De acuerdo a mis metas, quería una pareja antes que todo, practicar artes marciales, practicar bailes de salón, ser un crack en fotografía, hablar inglés, y ganar de dinero por mi cuenta sobre todo siendo quien soy y no tanto por lo que hacía.

Todas estas metas estaban acompañadas de una profunda obsesión por ayudar a los demás y compartir mi experiencia de crecimiento, contemplando el conjunto. Veía que cualquiera de esas metas estaban conectadas con la gente de forma física, mental y emocional. Por lo tanto puedo deducir que estar conectado íntimamente con las personas es algo vital para mi.

También, por no decir sobre todo, debes contemplar tu mayor sufrimiento (en el caso que hayas pasado por allí) y si lograste a superarlo sumarlo al carro del propósito. En mi caso era sentirme incomprendido y tan diferente de los que me rodeaban acompañado por un profundo sentimiento de soledad (el anhelo de la “pareja de vida”).

ENALKIMIA: UnA forma de expresar el propósito

Desde varios años expando mi tarea de vida gracias a www.enalkimia.com. Puedo compartir y crear una estructura para ayudar a los demás. Estoy íntimamente conectado con mi intuición realizando charlas, talleres, sesiones y clases de todo tipo.(Participa a nuestras quedadas mensuales: Entrenamiento Emocional)

Conecto con las personas desde varios niveles y simplemente vivo lo que tengo que hacer. No es una meta, es mi impulso interior que se expresa.

Ahora te toca a ti poner en marcha lo tuyo y comenzar a vivir más allá de tus metas. Ten en cuenta que vivir lo que anhelas es parte de un proceso necesario para llegar a comprender el “¿para qué?” del camino. Pon en marcha los diferentes planes de acción y aplícalos en tu día hasta el final de tu tiempo en este planeta.

Recuerda: Existe una diferencia entre vivir y vivir realizado. Ambos te llevarán al misma salida pero el camino será completamente diferente. ¿Qué eliges tu ?