Maestros de pelos. Es pequeño, es potente, es dependiente, da la lata y sobre todo, suelta pelos; pero es un gran maestro. A todos los fans de los animales y sobre todo a aquellos que aprenden de ellos os dedico estas palabras sobre los maestros de pelos.

Hace unos 10 años me encontré a un perro abandonado en el barrio de Triana en Sevilla. Al principio pensé: “estará haciendo pipi, su amo lo habrá soltado en la calle” pero no fue así. Concretamente esta “bolita de pelos” estaba allí delante del local de mi antigua pareja enroscado en él mismo para generarse un poco de calor.

Comenzó una dualidad en mi bastante simpática

Era un sábado por la noche y estábamos en el mes de diciembre, por lo tanto, hacía algo de frió y encima con lluvia. Nada más al llegar a la puerta del local, vimos una bola enroscada en el suelo justo delante de la puerta. “Chiquillo…¿qué haces aquí?” por su supuesto no me contestó,solamente veía un rabito moviéndose con una cara de perro simpático.

Primera duda existencial ¿y ahora qué?

Desafortunadamente, suelen abandonar bastante a menudo los perros (viejos, feos, enfermos etc.) sin preocupación alguna. En su caso era pequeño, joven, minado de pulgas y con diarrea (vamos un regalito).

Mi intuición (tan simpática a veces) mi decía que debía quedármelo unos días hasta encontrar su amo oficial. El lunes mismo, en el veterinario del barrio me decían que ese perro en concreto era  “lo más” de los perros abandonados.

Parece que llevaba como un mes en el barrio dando vueltas y que varias personas lo habían cogido y luego soltado de nuevo en la calle.

Hasta que me tocó a mi…por supuesto 😉

Le dije al perrito “tenemos algo en común, chaval”. La historia comenzó paseando largas horas durante una semana en todos los rincones de Sevilla, buscando a su famoso amo. En aquel momento mi “inocencia” se creía que realmente que se había perdido, no llegaba a imaginar que alguien podía abandonar a un ser sin recursos propios.

Durante todas aquellas caminatas, varias personas me decían: “por fin ha encontrado su amo” o “he ayudado a ese perro”, otra me dijo “le di de beber y comer” otro “le construí una mini casita de cartón que dejé en la calle para él” otra “me lo llevé a casa pero mi marido no lo quería” otra “se peleaba con mi perro, era imposible quedármelo”.

En fin, para mi eran solo excusas para no asumir una futura responsabilidad de varios años. Varios días habían pasado y seguíamos sin encontrar a su dueño. Me planteé quedármelo y ser el responsable de su destino.

Para mi fue una decisión bastante compleja. Ganaba lo justo para pagar mi alquiler, mi casero no quería perro en su momento y por supuesto me iba meter en una responsabilidad de varios años. Fue lo mejor que hice en su momento.

MAESTROS DE PELOS: EL CAMINO DEL APRENDIZAJE PERRUNO

Se llama Click. Cuando era más joven me planteaba un día “tener” un animal, sobre todo un perro. Otra cosa más en mi lista de anhelos. En mi familia no les solían gustar los animales sobre todo en casa (ascos, pelos, olor…lo típico).

A mi siempre me habían fascinado, supongo que por el cariño incondicional que te dan (o que te piden). Por lo tanto soñaba por compartir mi camino con un súper perro, grande, fuerte, potente, en fin el típico perro de película de acción para los machos alfa. Me planteaba ponerle un nombre de guerrero: Thor, Zeus, Draco etc. Pues no fue así para nada.

Se podría caracterizar entre un salchicha, un mini zorro con toque de rata, Pumba de la película El Rey León y por supuesto, el más alto pedigrí  (chucho de primera categoría). Todos estos nombres no pegaban, hacía falta algo más pequeño y más rápido… Por lo tanto elegí la cosa que más hacía durante el día: hacer “clics”. Clic de la cámara de foto, clic del ratón, clic del teclado etc.

“Click” era el nuevo nombre de un futuro gran maestro. Era muy simpático, sobre todo la primera noche cuando lo dejé solo por primera vez en casa y que, nada mas al llegar, mirándome fijamente soltó un meado de campeón en el suelo. Comenzó la convivencia.

MAESTROS DE PELOS: MI PRIMER CONFLICTO, PRIMERA TOMA DE CONSCIENCIA

“No, ¿a dónde vas, chaval? Aquí las cosas no se hacen así”. En aquel momento no sabía nada de animales y menos todavía de perros. Al día siguiente comencé una investigación sobre el mundo canino que me llevó hasta el día de hoy a ayudar muchas personas.

Delante del ordenador comencé la investigación sobre los perros. ¿Cómo son?, ¿para qué?, ¿por qué? etc. Recordé que en su momento, la Televisión Española proponía un programa que se llamaba “El Encantador de Perros” de Cesar Millán (os lo recomiendo, en Youtube está casi todo).

“La consciencia está por todas partes”

Comenzó el desarrollo del poder del súper amo, maestro del adiestramiento canino. Jamás podía imaginar que un animal tenía un comportamiento psicológico y que por supuesto existía un código para comprenderlo y sobre todo para adiestrarlo. Me quedada encerrado días leyendo y viendo tutoriales.

Practicaba con Click las 24 horas del día. Yo estaba completamente enganchado al aprendizaje, necesitaba aprender lo más que podía sobre estos temas. Lo que más me fascinaba era que los perros en si no tienen nada que ver en la historia del adiestramiento. Todo viene según el comportamiento del amo.

Según como yo me comportaba, el perro hacía una cosa u otra. Por lo tanto, sin darme cuenta me estaba cambiando a mi mismo para que la relación perro-amo llegara a su máximo nivel.

Maestros de pelos: De adiestrador de perros a adiestrador de humanos

Son increíbles los cambios que pude obtener en mi vida con toda esa información. Aprendí que según como yo caminaba el perro podía seguir caminando a mi lado o pasar completamente de mi,según la tensión que ponía en la correa el perro se podía comportar de una manera u otra.

Aprendí a detectar señales de perros tristes, apagados, enfermos, agresivos, alegres y equilibrados; a crear manadas y a “equilibrar a otros perros” mejor dicho, a otros amos. Lo más fascinante aún era la parte humana. Contemplaba el paralelo tremendo entre el perro y el humano.

Después de meses de práctica, Click o Cliki era un perro bastante diferente a la mayoría.Pasó de ser un perro que ladraba mucho, tirando mucho de la correa, oliendo con ansiedad cualquier rincón de la calle a ser un perro optimizado.

Maestros De pelos: amo optimizado, perro optimizado

Pasaba horas con él en cualquier tipo de situaciones y sobre todo en ambientes de estrés extremo (para él). Me parecía mágico poder estar con un compañero peludo sin ningún tipo de preocupación y sobre todo andar sin correa en cualquier parte de la ciudad. Eso era solamente el comienzo.

Desarrollamos un vehículo de confianza y de control el uno sobre el otro (más bien yo hacia él). Se creó lo que llamo una correa psicológica. Solamente con gestos y pocas palabras está siempre al lado o donde le diga que debe estar.

Estuvo conmigo en la mayoría de los cursos de fotografía en Sevilla que impartía. Era un modelo perfecto para trabajar las fotografías de movimiento. Se quedaba quieto en un sitio lejano y venía corriendo cuando se le decía. Por supuesto a la vez tenía como unos diez fotógrafos haciendo ráfagas fotográficas de su carrerita de Rey León. Una pasada de experiencia sobre todo para la gente.

Si supieras cuantas personas han adquirido perros o simplemente cambiado su actitud con el suyo una vez que tomaron contacto con Click ¡alucinarías! También ayudó a muchas personas a superar el trauma perruno. Mucha gente sufre de fobias por ataques o conflictos con perros, les aterrorizan.

Como Click es tan chico, muy obediente y sobre todo súper baboso, a la gente le caía bien y se dejaban atrapar por su generosidad. Es un perro terapéutico. Ha compartido y sigue compartiendo momentos con miles de seres. Es una conexión fantástica. Ahora…..

Perro dependiente, amo abandonado

Es muy curioso como el simple análisis de las “heridas emocionales de cada uno” puede provocar un salto tremendo de consciencia. Efectivamente, este perro había sido abandonado docenas de veces y yo sufría de abandono, por lo tanto él me hacía ver mi dependencia emocional y el sufrimiento no curado.

Decidí que con él, debía ir más allá del adiestramiento estándar: caminar por cualquier parte sin correa, dar ordenes solamente a través de la voz, mirada, o gestos (sentarse, dormir etc). Es fundamental que cada perro responda así, pero sigue siendo lo básico. Decidí cultivar en él un habito de multi-amos. Como lo conté en el artículo cómo superar el abandono emocional, las heridas emocionales están y estarán siempre ahí en tu vida, pero el sufrimiento no.

Lo necesario es cicatrizar bien y seguir caminando siendo más fuerte. Es algo que está siempre con nosotros de una manera u otra, es parte del camino.

Como este perro era muy dependiente y tenía un miedo tremendo a quedarse solo, su mente inconsciente le decía “no esta mi amo = me abandonan”

cultivé en él la experiencia de multiplicar su referente de amos.

Soy el amo principal, pero Click tiene a varios amos en potencia que lo han acompañado durante su camino evolutivo (amigos, parejas, familia etc.). Se tuvo que adaptar a diferentes entornos con mucho amor para facilitar la sanación de la herida del abandono. Es como si se fuera de campamento en varias casas con reglas distintas. Lo más importante era que estuviera en sitios con amor. Es un ejercicio que recomiendo también a cualquier persona que sufre de “abandono”.

Aprender a vivir en comunidad en diferentes sitios y con diferentes personas es una habilidad tremenda.

Para ponerlo más efectivo aún recomiendo experimentarlo y ampliarlo a nivel mundial. Vivir en varios países, entre diferentes idiomas y culturas.  Fundirte en ello es espectacular. Para mi fue la mejor forma de superar un gran número de miedos, traumas y bloqueos internos.

Volviendo a Click, se fomentó en él una habilidad social tremenda, es siempre uno más del grupo. Responde como si fuera un humano más pero con menos recursos. Al estar constantemente con humanos distintos, su comportamiento en sociedad es espectacular… la gente alucina y es muy práctico llevárselo a todos lados.

Es alegre, obediente y mega social. Le encanta la gente más que nadie. Ahora recuerda que ha sido abandonado, en él está la necesidad de sentirse querido constantemente por lo tanto sigue dependiente pero ya con mucho más flexibilidad que antes.

Maestro ¡de pelos!: De seducción canina a seducción humana

La clave está en el amo, no en el perro. Si cambiamos el amo, el perro cambia casi de igual manera. Nosotros los seres humanos solemos decir a partir de una cierta edad que ya no hay más cambios, que las cosas son como son y que no se puede hacer nada al respecto. Pues será así si solamente lo deseas.

Es cierto que cambiar a partir de una cierta edad suele ser menos habitual y parece más complicado. Pero el secreto está en el movimiento y los cambios (te habla alguien a quien no le gustan nada los cambios y que ha tenido muchos años de estancamiento). He cambiado muchas veces, de entorno, gente, cultura y parejas.

Al final, los cambios me llevaron a nuevas experiencias y aprendizajes de mi mismo. El adiestramiento canino me ayudó a comprender y sobre todo a tomar consciencia de que el perro puede “cambiar” a cualquier edad. Simplemente recibiendo otro tipos de estímulos y entornos, el perro puede pasar de 0 a 100 en cuestión de segundos.

¿Y si fuera así para los humanos?

Es exactamente igual para nosotros. Solamente que no nos ponemos a prueba. Al año de estar con Click, terminé una relación en la que estaba en aquel momento (leer: Me ha dejado ¿y ahora qué?). A nivel emocional estaba bastante afectado, me encontraba solo conmigo mismo y mi perro.

Siendo por mi parte un buen dependiente emocional sobre todo de la pareja (leer: ¿Cómo estar en pareja sin dependencia?), mi camino hacia el género femenino no se había acabado. Pude descubrir investigando que también nosotros los humanos respondemos a una estructura de código de seducción que nos hace conectar de manera inconsciente a nuestros propios procesos internos atracción.

Inicié así un camino hacia la seducción humana (sujeto a otro artículo). Pasé de no comprender nada, siendo una víctima sobre lo que me pasaba o dejaba de pasar a adquirir un poder de convicción y atracción bastante interesante. Aprendí que cualquier humano está bajo un código de conducta consciente e inconsciente, provocando así un tipo de vida u otra. Podríamos hablar de esto durante horas.

Existe un código para chicos y chicas que logra inducir un tipo de comportamiento y entorno a medida. Requiere “simplemente” de un reset de uno mismo, de tu comportamiento y hábitos nativos . Daría lugar a un 100% de éxito sobre cualquier deseo en tu vida (cuando este reset esté realmente instalado en ti) (leer: 3 conceptos para cambiar tu vida radicalmente)

Por lo tanto el simple hecho de encontrar a Click -o que el me encontrara a mi- despertó toda una serie de cambios en favor de la metamorfosis del SEBA de ahora. Con casi 10 años como compañero peludo he aprendido más que con cualquier persona. Paciencia (tengo poca, y voy mejorando), tolerancia (no era de lo mío), temple (soy bastante impulsivo) y sobre todo la magia del código fuente de los cambios personales.

Ahora te toca a ti

Si estás deseando vivir una experiencia con un compañero peludo, te invito a escoger un perro en estado de abandono. Hay muchos perros abandonados deseando recibir un poco de atención, cariño y hogar. Ahora recuerda que es una responsabilidad, debes hacer que se adapte a tu estilo de vida, sino será una pesadilla de experiencia (he conocido a más de uno).

Investiga el adiestramiento, es un camino apasionante de cambio hacia uno mismo. En el caso que no seas amante de los animales, te invito a explorarlos. Trabájalo de verdad. Perros, gatos, caballos etc. El vehículo que hay entre un animal y un humano es casi místico.

Mi mini chucho es una extensión de mi. Es un aprendizaje constante para ambos.

¡Gracias Maestro Click!