Sevilla
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 Sevilla, olé tú. Habla un adoptado de esta ciudad mágica. Sevilla, para aquellos que aún no la conozcáis, es la capital de Andalucía, al sur de España. Con casi 700.000 habitantes es la ciudad más poblada de esta Comunidad Autónoma y la cuarta de España. Vamos, un pueblo grande, muy muy grande.

España me parece un territorio espectacular para vivir pero, como dicen aquí, de Despeñaperros para arriba cambia bastante el asunto.

SON ANDALUCES

Un andaluz lo lleva hasta en el nombre (anda con luz/anda hacia la luz). Más claro que el agua no puede ser. Vivir en Andalucía es vivir en otro mundo. Hay piques, peleítas, mamoneos, pero, al final, cuando juntas a sus habitantes, actúan como lo que son: Andaluces. Y funcionan de la misma manera: con el corazón.

Si te dijese que, en realidad, el gran secreto del ser humano está en el corazón, irías rápidamente a todos estos sitios. Un andaluz, para mí, se caracteriza por el buen rollo y por desarrollar una gran comunicación. He conocido a miles de seres humanos de toda clase y cultura a lo largo de mi vida y os puedo asegurar que el mayor porcentaje de gente maravillosa y espectacular lo he encontrado aquí.  

¿Por qué será? Porque ellos se han desarrollado en una tierra “sana”: la tierra del corazón.

Piénsalo. Cualquier niño que nace es una esponja a la hora de absorber emociones, y sobre todo, vibraciones altas (amor, alegría, apoyo, comunicación). Aquí el amor rebosa (como el aceite en las tapas). Se vive desde la abundancia emocional. Todo se vive y se expresa; desde el cansancio, las malas rachas, las quejas, hasta la alegría, la pasión, el compartir, el compañerismo, etc. Es un abanico impresionante de colores emocionales.

Bienvenido al descubrimiento de tus emociones guardadas.

Si decides vivir en Andalucía y apartar tus emociones estarás perdido/a y te quedarás aislado/a porque ellos funcionan, constantemente, a través de sus emociones; le salen por los poros de la piel, y a mí también, por lo que formamos un buen equipo.

Andalucía como centro emocional

Andalucía es fascinante, cada pueblo o ciudad tiene un encanto, magia y estilo distintos donde siempre encontrarás algo que experimentar. Yo, todo esto, lo encontré en Sevilla.

Llevo más de una década aquí y te puedo asegurar que, durante todo este tiempo, no he dejado de experimentar “un orgasmo emocional constante”. Mi amor, cariño y desarrollo por este punto del planeta es espectacular y sigue estando presente cada día que pasa. Es lo “más” que he vivido en este mundo y, encima, es constante.

Llegué a esta tierra con malestar para luego enraizar felicidad.

Percibo al ser humano como un árbol con raíces móviles. Necesitamos, de una cierta manera, echar raíces para crecer. Cada uno lo hará a su forma y a su manera. En ningún momento pensaba quedarme tanto tiempo aquí, pero cuando las cosas se ponen tan bien, ¿por qué no cogerlas?

Sevilla, al ser la capital de la zona sur de España abarca una cantidad importante de personas de diversas provincias pero sobre todo, a sevillanos. La gente de Sevilla va con otro estilo. Sé que muchos foráneos (todos aquellos que sean de fuera de Andalucía) no entienden el típico conflicto del “sevillanismo”, pero cuando estás con ellos y vives sus costumbres, entiendes el por qué de ese término.

La gente está muy orgullosa de vivir donde vive (Olé). Pues sí, como debería ser por todo el planeta. Piensa que, el hecho de no flipar con tu hogar -ciudad en este caso-, tendrá una repercusión tremenda en tu vida. Tú eres la persona que decide dónde echar tus raíces -el árbol no puede hacer esto-. Si las echases en un terreno tóxico para ti, imagínate el resultado de los frutos de tu árbol -ni siquiera creo que lograras sacar frutos-.

Por lo tanto, un amor y un bienestar casi adictivos a tu cultura prometen un desarrollo bastante interesante y, si lo sabes explotar, mejor aún.

SE LLAMA SEVILLA y tiene más que un color especial:

Dependerá según quién. Por mi parte, he podido cumplir y desarrollar toda la lista de mis sueños y metas en un solo punto del planeta. Si no me crees deja que te cuente cómo estába mi lista de deseos.

Novia española = alegría en casa

Como ya sabes -si no es así te recomiendo leer: Comienza aquí– el apartado pareja era vital para mí y lo sigue siendo. Estar en pareja con una española es de otro mundo. La forma de querer es muy distinta a otras culturas. La entrega, el cariño, la familia… ¡Una pasada total! Sigo confiando en que cualquier ser humano debería vibrar con el buen rollo y la alegría; pero muchos viven todo lo contrario (todo está íntimamente conectado con los traumas del pasado).

He coincidido con mujeres de distintas culturas y diferentes países. Me quedo con las españolas. Cariño, apoyo, risas, alegría… Suelen ser relaciones muy fáciles de llevar. Normalmente, casi siempre he sido yo el más complejo de los 2… ¡Vaya tela!

Si para ti la familia es importante, aquí tendrás muchas puertas que se abran. La familia es el centro de la cultura. Todavía se sigue priorizando la relación con la familia, los amigos; vamos, tu gente. He creado aquí vehículos familiares mucho más sólidos que con mi propia familia de sangre. Todo es relativo y dependerá de tu forma de ser.

Amigos de toda la vida

Experimenté, de manera constante, una serie de amistades con un gran espíritu de hermandad. Un vehículo emocional muy profundo con verdadera conexión. Solía abordar temas que, con la mayoría de los seres que había conocido previamente, era imposible hacerlo. Una facilidad para conectar con ellos que da gusto. Cualquier excusa es buena para quedar y estar juntos. Todo un lujo, se mire por donde se mire. Siempre dependerá de tu forma de ser y prioridades.

Me abrieron sus casas de forma espontánea, sin recibir nada a cambio. Deberías saber que tener amigos españoles es lo máximo, -¡y hablo como extranjero!-

Hablar varios idiomas a la vez

En su momento, me parecía imposible hacer que mi mente pudiera asimilar y aprender más de un solo idioma -qué poca fe tenía en mí-. Recuerda, eres el reflejo de quienes te rodean y, sobre todo, de la educación y experiencias que tuviste en tu niñez (leer: La cárcel de niños). En mi caso, al estar fuera de mi cultura base desde hace años, tuve que adaptarme a un nuevo entorno donde pude aprender, aparte del francés, el castellano…, ¡versión andaluz!

Me encanta cómo suena el andaluz, es muy musical y alegre. Es un “cantar de otra manera”. Por el simple hecho de hablarlo es muy fácil asociar risas y buen rollo.

En sevilla el “illloooooooo” de “chiquillooooooo” (chico) es de lo más común. Vas paseando por la calle y, de repente, alguien chilla hacía otra persona simplemente para saludarlo, <<illlllooooooooooo>>.

Aquí, a veces se grita, no se habla. Esto puede sonar a chiste pero llegan, a menudo, a despertar hasta los volcanes más dormidos que existan en el planeta… y esto solamente “hablando”.

El mundo del baile.

De niño siempre soñaba con bailar tango con “mi futura mujer”. Me imaginaba en el papel de un súper tanguero guiando a mi pareja por la pista de baile. Me formé en la academia de Álex: Muévete Sevilla. Mi profesor, en aquel momento, fue Elíseo Garcia (gracias por tanta paciencia) para luego seguir unos años más tarde con las clases de tango en sevilla con Joao Alvez.  Pues, a parte del tango, se sumaron al cajón de mis habilidades varios bailes más que me encantaron: Salsa, Bachata, Kizomba. Bailar era como respirar, era adicto al tema.

Vivir los extremos ayuda a encontrar el punto medio.

Pude experimentar esa conexión, durante años, bailando con una súper mujer (un besote mi tierra bonita). Es realmente genial conectar con alguien bailando y, si encima es tu pareja, mejor aún.

Artes marciales.

¿Quién me iba a decir que mi pasión por las artes marciales se iba a desarrollar en el sur de España? Desde siempre he conectado con el tema del movimiento individual (bailes, break dance, capoeira, disciplinas marciales…).

Veía un símil en todo aquello. Pues sí, así es. En Sevilla sigo formándome en varias disciplinas, todas ellas cuentan con profesores increíbles. Comencé con el karate Shotokan (Escuela Hon-Ken) donde aprendí “la muerte física” al entrenar. Mi maestro -Pepín- me enseñó y me inculcó la actitud y la fuerza necesarias para afrontar el esfuerzo como un guerrero. Pasé de estar “fofo simpático” a conseguir un cuerpo fibroso en unos años.

Más tarde, el kick Boxing, donde aprendí -y sigo aprendiendo- estrategias de combate en sparring con mis profesores y compañeros Juan José Abad y Miguel Martín. 

A todo esto hay que sumarle la disciplina marcial conocida como  Yawara Jitsu donde se desarrolla el concepto de la defensa personal científica. Gracias a mi profesor y compañero Álvaro Otero (uno de lo artistas marciales con más conocimiento que me haya cruzado hasta ahora) también conocido como artista musical Akrobata puedo comprender la mecánica de los movimientos. “el por qué del para qué” .

Y, para rematar el asunto, algo que fue un grandísimo descubrimiento para mí: el Jiujitsu brasileño. Mi inicio comenzó con Nacho Lora (Gracie Barra), para seguir aprendiendo con Aurelio Castilla. Aprender con Aurelio Castilla es como ir a una masterclass o seminario en cada entrenamiento con el equipo, aprendiendo juntos.

“Los años van pasando y voy comiendo caviar a diario”

Existen seres humanos que realmente provocan cambios en las personas. Aurelio Castilla es uno de ello, os invito a leer Héroes de la sombraRecomiendo que nunca hay que cerrarse a una sola técnica, disciplina, estilo… y, sobre todo, no aprender de un solo profesor o maestro. Aprender, aprender, y seguir aprendiendo, ¡siempre! 

Si tienes interés por explorar y desarrollar las artes marciales en sevilla de una forma sana, divertida y saludable estamos aquí: CD. CrossFight. Se entrena y lucha con buen rollazo, humor y alegría.

 

Fotógrafo y mega formador en el entorno digital

Desde los 18 años he andado siempre con una cámara en las manos. Poder dedicarse al mundo de la fotografía y que te paguen por ello fue un regalo -más bien un trabajazo-.

Lo mejor de todo es cuando descubrí el placer de enseñar y formar. Colaboré durante algunos años en una escuela de fotografía para luego seguir, simplemente, impartiendo mis propios curso de fotografía en Sevilla. Gracias a ello pude formar -lo sigo haciendo- a centenares de personas en el espectacular y fascinante mundo de la fotografía.

Es un placer estar con gente apasionada por el arte.

Tecnología a tope

Cuando llegué a Sevilla me encontré con que existía una diferencia de unos cuantos años luz de distancia respecto a Francia -se acortó rápido esta distancia- frente al campo tecnológico. Ahora tenemos fibra óptica por todas partes o casi, wifi gratis, y Amazon que llega a cualquier rincón del gran pueblo andaluz.

Soy un enamorado de la tecnología en casa. Es decir, que al contrario de lo que le sucede a mucha gente, podría pasar toda una vida encerrado en una casa siempre y cuando disponga de una buena conexión a internet. Por lo tanto, creé, en Sevilla, lo que denomino Mi templo: un hogar montado a medida. Así, puedo estar conectado y, sobre todo, aprender constantemente desde un único punto.

Se puede tomar consciencia sin movimiento físico. Es cierto que el hecho de moverse o viajar activa el mecanismo consciente, pero te puedo asegurar que estando “quieto” llegas, a veces, mucho más lejos.

El tiempo a medida

En su momento no existía algo llamado “Nómadas Digitales”. Son personas freelance que pueden trabajar desde cualquier parte del planeta sólo con un ordenador y una conexión a internet. De una cierta manera, pertenecía a ese grupo sin saberlo porque, gracias a mi página web de fotografía, podía conseguir tráfico y, por supuesto, ingresos.

Así, he podido trabajar, casi siempre, de la manera que he querido y hacer lo que quería cuando me apetecía.

Duermo poco, más bien lo hago solamente cuando tengo sueño. Debido a ello, he podido crear y aprender durante cualquier hora del día. No es un ritmo saludable para muchos, pero para mí lo es, me siento bien así. Funciono con un horario completamente a medida. Sevilla me permitió esa flexibilidad ya que en cualquier momento hay gente en la calle y algunos lugares siguen abiertos hasta tarde, casi disponibles las 24 horas del día.

 

Sevilla como polo de desarrollo emocional

Como te comentaba al principio del artículo, en Andalucía se vive con el corazón por delante. Por supuesto, conviven todo tipo de personas, pero el porcentaje de ellas con bondad emocional es bastante elevado.

Si no fuese así, tendría que pensar en el hecho de haber tenido mucha suerte durante más de diez años. Los andaluces aman su cultura, aman a su gente, aman su tierra. El cariño por amar está muy marcado. Está muy metido en el lenguaje del día a día (me gusta, me encanta, me fascina, es espectacular, es algo precioso, una pasada, qué grande, qué bonito…). Existen numerosas formas de expresar ese amor a “tutiplén”.

Como la mayoría de los lectores de enalkimia.com sois hispanohablantes os parecerá normal hablar y escuchar esas formas de expresión pero, os puedo asegurar que, viniendo de otra cultura y, sobre todo de otro idioma, esto no es así; todo lo contrario.

El poder del castellano para expresar emociones es espectacular y casi único.

Decidí crear EnAlkimia.com en español justamente por ese mismo motivo. Para mí es placer en estado puro expresarme en castellano (versión andaluz). Es el idioma del corazón.

Primero: Aquí se habla de su vida.

Es algo que he podido comprobar en casi toda España, pero en Andalucía más aún -autobuses, calles, tiendas, bancos, hospitales-. Vayas donde vayas la gente habla. Hablar es comunicarse y la comunicación es salud, por lo tanto, se respira salud.

La mayoría de personas que he conocido aquí llegaron a hablarme de su vida en un momento dado de cualquiera de las conversaciones que mantuve con ellas. Tanto de su vida personal como profesional; es todo igual. Se crea una mezcla increíble durante la conversación. Puedes estar negociando algo importante con alguien que, en cualquier momento del diálogo, te suelta a bocajarro una anécdota que le ocurrió el día de la boda de su hermano.

Todo fluye, es algo normal, ahí reside lo bonito de los andaluces. Recuerda, nací en otra cultura donde sucede todo lo contrario: la gente no suele hablar de su vida privada, todo es mucho más reservado y complicado (ellos se lo pierden).

Segundo: Aquí se vive en la calle

Intenta meter a un andaluz, y sobre todo a un sevillano, varios días seguidos en su casa y verás como se irá apagando como una planta sin agua. Es un poco exagerado pero el ritmo de Sevilla es hacia fuera. Salir, comer, cantar, bailar, charlar, es algo muy marcado aquí.  El arte del buen vivir, acompañado, además, de las responsabilidades familiares y laborales es algo que descubrí en la ciudad más grande del sur de España.

Es la calidad de vida más cómoda que he visto hasta ahora en un país con recursos económicos. Hablan y se juntan entre ellos sin importar el estatus social o el dinero que tiene cada uno en la cuenta. Si tienes y desprendes buen rollo eres de los nuestros.

Siempre hay gente en las calles, en los bares, restaurantes y tiendas. Sin decir que, para muchos, a partir del jueves por la noche comienza el fin de semana. El sistema favorece el movimiento. Es decir, teniendo en cuenta que muchos establecimientos permanecen abiertos hasta altas horas de la madrugada, la posibilidad de que haya gente en las calles a partir de dichas horas es prácticamente infinita. Y si hablamos del verano ya ni os cuento… parece que todos los días son festivos. La gente sale por las noches casi a diario.

Tercero: Sevilla como polo creador

Te hablo de que concibas algo para poder crearlo: un proyecto, una idea, un movimiento, un producto, etc. Existen muchas posibilidades. Hay tantas actividades y recursos que es cuestión de echarle un poco de ganas; el resto fluirá casi de forma automática. En la página EnAlkimia.com creé una serie de encuentros llamados “Entrenamiento emocionalcon un sistema de charlas conscientes y reparadoras. Esto es algo que no existía antes, pero lo concebí con la intención  de crear un movimiento de personas que pudieran reunirse y trabajar de manera efectiva entre ellas.

Gracias a las buenas ondas que hay por aquí, el proyecto se está haciendo cada vez más importante. Como este proyecto encontrarás miles de todo tipo y para todos los gustos. Ánimo, sólo tienes que llevar tus ganas y tu ilusión, el resto fluirá de forma positiva. (leer: Las metas se cumplen, el propósito se vive)

En Sevilla se suelen acoger oportunidades e ideas completamente nuevas. A partir del momento en que todo esto se hace con buena intención el poder creativo es casi infinito.

Cuarto: Sevilla, integra las buenas ondas.

Tal vez, ciertas personas se “cabreen” al leer esto pero, para mí, el pueblo andaluz es muy abierto, sobre todo al nivel emocional. Entiendo por pueblo emocional aquél que acepta a toda persona que le transmita buenas ondas. Me podrías decir que esto es normal y que cualquier cultura funciona igual; pues no, para nada es lo mismo, ni siquiera en el mismo país.

Como si fuésemos un ordenador al que le insertan distintos códigos de programación para su buen funcionamiento, a nosotros, desde la niñez, también nos han ido implantando ciertos programas con códigos especiales -conceptuales, de conocimiento, de comportamiento adecuado…- para nuestro buen desarrollo, para que  podamos avanzar y sobrevivir en este planeta. Los andaluces -la gran mayoría- llevan introducidos en la sangre el código del buen rollo. (Leer: el código de la felicidad)

Si realmente tienes buenas vibraciones e intenciones te integrarán fácilmente en el grupo. De otra manera, estarás rápidamente fuera de cualquier sitio. Ojo, por más que los andaluces te acojan rápidamente y puedan ser simpáticos contigo, son como cualquier pueblo del mundo. Es decir, que por más que te den pie y  faciliten el primer encuentro, no van a ser tus amigos de repente, te lo tienes que currar.

Te digo esto porque he conocido a muchas personas de otros lugares de España y también de fuera del país que no entienden este concepto y, en muchas ocasiones, he podido contemplar cómo criticaban y se mosqueaban con este patrón de conducta. El tipo de comportamiento que encontraban aquí les parecía falso.

Es muy fácil comunicar con ellos. Tanto hombres como mujeres hablan y conversan con mucha facilidad. Para mí fue una revelación. Conocer a gente maravillosa (leer: Cómo atraer gente fantástica a tu vida) y compartir experiencias han sido siempre dos de mis actividades favoritas.

Aquí, prácticamente a diario, puedes conocer a nuevas personas.

Quinto: Sevilla, “er” tapeo…

Dios, en el caso de que exista, liberó su poder culinario en el sur de España. Se come muy bien pero, sobre todo, el sistema está hecho para potenciar el poder de tu paladar y compartir con tu gente momentos maravillosos  alrededor de una mesa. ¡Cuántas veces hemos cerrado restaurantes donde los camareros esperaban a que acabáramos  de comer para poder irse! La lista de bares es infinita. Hay casi más bares que personas y siguen abriendo nuevos bares semanalmente.

La cultura del tapeo (tapas) es enorme y está muy presente en el día a día de todos los andaluces. Es algo increíble. Invitaría a cualquier país del mundo a inspirarse en este tipo de estilo de vida, a que lo copiaran y lo inculcaran en sus costumbres. Te permite explorar una gran cantidad de mini platos y sabores distintos.

No me canso de probar bares y restaurantes nuevos. De experimentar degustando nuevas recetas. De tanto ir, al final te sientes como en casa, es como si tuvieras varios hogares por todo Sevilla. De los bares y restaurantes que han compartido, algo más de la cuenta, mi camino en Sevilla, son O tapas albahaca  donde, tal vez, he podido ir centenares de veces y la Sala el Cachorro  donde he escrito gran parte del contenido de EnAlkimia.

Existen mil más, y te podría recomendar muchísimos, pero me quedo con estos dos ya que tengo un vehículo emocional más fuerte con ellos (diles que vas de parte de SEBA y dales un abrazo grande).

Sexto: Sevilla, ser mayor y feliz.

Llevo varios años disfrutando de un barrio muy conocido llamado Triana. Es como vivir en un mini pueblo dentro de una gran ciudad. La forma de ser, la buena onda y el estilo de vida  están a otro nivel. Se aleja de lo que tenemos estandarizado como normal y eso me encanta. Quiero dar un toque de agradecimiento a las personas mayores de esa “aldea”. La gente de ese barrio vive como en otro planeta. Mucho humor, mucha risa y mucha unión entre ellos. Es como si los mayores rejuvenecieran de nuevo.

LLevo años impartiendo clases de “consciencioterapia” con mayores y es como estar reunido con una familia grande. Todo el mundo se conoce, todos se saludan y todos se lo pasan genial. Asistir a reuniones con personas de 80 años de edad partiéndose de risa me parece algo fantástico. No significa que no tengan problemas, todo lo contrario, es, simplemente, que saben disfrutar y aprovechar el momento presente.  Si a todo esto se le suma una buena tapa, cervecita fría y un plato de buenas olivas tendrás ya la ecuación del éxito emocional total. Gracias de nuevo al pueblo trianero por acogerme tan bien, os mando un abrazo de lo más potente.

Sevilla propone de todo y para todos. Si todavía no encuentras lo que buscas, aquí puedes crearlo con total facilidad.

A veces es tan fácil que me parece mágico. De disfrutar del baile latino en fiestas de lujo hasta luchar y entrenar con máquinas de matar. Todo se hace como si fuera lo normal de toda la vida (son mis criterios). Sevilla es algo aparte. Por supuesto, no podemos olvidarnos del aspecto socio-cultural (la semana santa, la feria, las tapas y las quedadas infinitas con tu gente por los barrios). Está a otro nivel; es placer en estado puro.

Lo que he experimentado aquí, en cuanto a experiencia humana, no es comparable a lo que he experimentado en ningún otro lugar del planeta hasta ahora (esta es mi opinión y mi sentir personal)

Mi espectro de desarrollo y lista de deseos han estado siempre orientados hacia  una visión exterior (con el transcurrir de los años y la experiencia adquirida, tanto mis deseos como mi desarrollo personal se han ido enfocando más hacia el movimiento interior).

El acceso a todo se hace con tanta facilidad que uno se siente el más rico del mundo. De forma constante, observo que muchas personas viven corriendo, con estrés, con la sensación de que les falta  algo. Siempre me digo lo mismo: ¡Si lo tienen todo, justo delante de ellos!

En Sevilla, la posibilidad de participar en eventos de todo tipo, tanto nacionales como internacionales, mezclando una variedad ilimitada de sabores y colores es continua. Es una auténtica pasada.

Encontrar un sitio donde crecer me parece algo muy importante. Es vital diría yo. Entiendo, tal vez, que muchos prefieren moverse, cambiar constantemente porque la rutina les aburre o satura; para mí es todo lo contrario. Conseguir encontrar un ritmo de vida que me hace vibrar es fantástico. Sevilla es una ciudad en constante evolución. Siento que evolucionamos juntos.

No me hace falta mirar hacia fuera y lo agradezco mucho.

¿Qué tal valoras el lugar donde vives?

¿Cómo te sientes en tu templo?

¿Qué aportas al sitio donde echaste tus raíces?

Gracias España. Gracias Andalucía. Gracias Sevilla. Sois la fuente de mi despertar y el origen de mis raíces de bienestar. EnAlkimia.com ha nacido aquí, ya veremos dónde nos llevará esta buena onda. Todo esto es sólo el principio de una gran aventura.

Abrazos.

SEBA.